Syrinx (muestra)
INDICE
- Cantos de un sombrero viejo
- Cantos de un joven grillo
- Cantos de un pájaro hembra
- Pensamientos de una nube
- Don verde
- Geosmia
- Ojos que duermen
- Pies descalzos
- El color del sol
- En otoño se van las hojas
- Alondra
- Años luz para olvidar
- Porque usted liberó a las aves
- Poema para florecer en tus ojos
- Tu amor fue el pájaro que se enamoró del río
- Los días celestes
- Presentimiento en MI menor
- Ni uno, ni dos, ni tres
- Ciudad gris
- La promesa es un jardín
- Porque yo quise ser Eva
- En febrero se van las flores
- Figuras para colocarlas unas detrás de otras
- 20 metros cuadrados
- Partitura para llorar en SOL #
- Viaje en Z
En otoño de van las hojas
Desde que mi padre me enseñó a silbar,
me rebelé contra toda gravedad,
abandoné las ramas y mis alas fueron eternas.
Me pregunto, ¿por qué no llueves?
¿Por qué los campos abandonan hoy su sonrisa?
El viento se sumerge entre el rocío y las hojas secas
de los tristes repollos.
Veo a las alverjas moverse con el viento y
presiento que eres tú quien anima su baile.
Mientras las aguas recorren los ininteligibles caminos surcados,
los maizales danzan la canción del recuerdo.
Abandonado por temerosos zorzales,
entre las hojas viejas de un frijol dormido, se refugia el ave en su nido.
“¡Quizá el tiempo los haga volver!”
—canta el viejo nogal.
La lúcuma se desprende de su árbol y cae,
su perfume nos abraza con su color amarillo eterno.
Juegan las mariposas a perderse
en el floral perfume de los duraznos.
Llega la tarde
y el canto de las aves se desvanece,
silencioso,
entre las bellísimas retamas de mayo.
A lo lejos,
un árbol de eucalipto es cortado con la sierra,
relincha el burro descontento
y mi pensamiento vuelve a mirar el vacío mundo.
Tendida entre el trigo y la cebada,
busco en el cielo alguna nube que dibuje tu rostro.
Me gusta recordarte así,
amando a todo lo que le has dado vida,
siendo la esencia misma de la tierra
que brota entre las raíces del anís
y las fragantes manzanillas.